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sábado, 26 de enero de 2013

Hindagala y otras discotecas

En mi anterior post hablaba de cómo comprábamos música en la Salamanca de los setenta y recordaba las magníficas cabinas de Summa y Tris. Se me olvidó decir que uno de los atractivos de las cabinas era que allí podíamos escuchar la música en un buen equipo. Los tocadiscos que teníamos en casa no eran gran cosa y en 1973-75 aún no se habían inventado los discobares (llegarían hacia final de la década), así que las cabinas eran una de las dos alternativas que teníamos para poder apreciar toda la calidad del sonido. Las discotecas (ya no las llamábamos discothèques, que sonaba pasado de moda; aún no las llamábamos "discos", que vendría mucho después, en los ochenta) eran la otra.

Creo que la discoteca más característica de mediados de los ochenta era Hindagala. Nombre indio (se habían puesto de moda después con la mediatación trascendental de los Beatles), pero, por lo demás, un ambiente completamente neutral y moderno. Un poco al estilo que Woody Allen muestra en Sueños de Seductor, sólo que en Hindagala, en lugar de mesas y sillas, había mesas bajas y sofás.





Hindagala representaba la clase media de las discotecas salmantinas de la época, mientras que en lo que ahora llamaríamos "alto de la gama" se situaba Tito's, en la calle Íscar Peyra. Algo más cara y con una clientela de más edad que la de Hindagala, tenía una decoración muy cuidada, estilo caverna. Un estilo, por cierto, muy popular en aquellos años.

La discoteca "low cost" era Barrabás (calle Doctrinos). En 1974 la entrada para chicos costaba 30 pesetas (2,4€ de los de ahora, si ajustamos la inflación), un precio que incluso entonces resultaba muy asequible. El nombre, por supuesto, no hacía referencia a ningún tipo de adoración al diablo (nuestro virtuoso Gobernador Civil de entonces no lo hubiera tolerado), sino al grupo Barrabás, uno de los primeros productos musicales españoles que tuvo éxito mundial. Algunas de sus canciones siguen sonando.

Estaba también Sergeant Pepper's, pero el propio nombre indica que era más un reducto de otra época que un producto de los setenta. El disco de los Beatles y la estética psicodélica habían sido inmensamente populares a finales de los sesenta, pero hacia 1973-74 estaban completamente pasados de moda. Como la discoteca, pequeña y algo desvencijada.

Y esto era todo a mediados de los setenta, al menos que yo recuerde. Madonna, que llegó a ser la discoteca de referencia en la ciudad, llegó más tarde, hacia finales de la década. Recuerdo que la primera vez que estuve allí sonaba "September", de Earth, Wind and Fire, así que sería ya en 1979. El nombre de la discoteca, por supuesto, no tenía ninguna relación con la famosa cantante Madonna. Por aquel entonces, ninguno de nosotros sabía que existiera, y ella no sabía que llegaría a convertirse en una estrella mundial.




Al comienzo del post puedo haber dado la (falsa) impresión de que íbamos a la discoteca a escuchar música. Quizá en algún caso era así, no lo niego, pero la mayor parte de nosotros iba a bailar, a consolidar amistades o a abrir nuevos caminos. Y bailábamos sin ningún estilo, en sólo dos modalidades, el suelto y el agarrado, que interpretábamos según nos salía (el clip de Woody Allen es un testimonio veraz de lo que entonces era habitual). Saberse los pasos, como nuestros padres, estaba pasado de moda. Al menos hasta que en 1977 llegara "Fiebre del sábado noche".

6 comentarios:

  1. Yo nací en el 77 y lógicamente muchas cosas de las que cuentas me suenan "de oídas"...pero me sirven para centrarme en lo que fue una etapa anterior a la que yo viví...
    Creo que España está llena de salmantinos "exiliados" llenos de recuerdos charros...gracias por un Blog como este!!

    Un saludo!

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  2. Supongo que todo pasa y todo queda. Estoy contando recuerdos de una época, pero detrás de ellos está Salamanca. Y supongo que vuestra Salamanca y la nuestra son, en lo fundamental, la misma ciudad. Una ciudad que no nos pertenece, sino a la que pertenecemos. Que nos transforma y nos hace suyos.

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  3. Buenas noches, ufff¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ que recuerdos, Maria Sangrienta, Lotus, Madonna, Tartana.......... Garden, la lástima de Salamanca
    es que no quiere que sus hijos se queden allí, demasiada altiva.
    Saludos cordiales.

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  4. La primera a la que comencé a acudir con asiduidad con catorce/quince añitos (soy del 65) fue precisamente el Hindagala!!!.....recuerdo también las "matinales" del Skorpios y cuando alguien te podía llevar y mejor que fueses acompañado...., las excesivas noches de La Coquete.......

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  5. No hacer referencia a Tartana la sala que llevo a los mejores artistas del país y la primera macro de la capital es poner una información algo sesgada. Sin olvidar Rojo y Negro, que siendo Pub, tenia su versión discoteca los fines de semana. El ambiente universitario de Salamanca, propicio ser vanguardia en el mundo de la música.

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  6. Durante el verano de 1978 yo lo pasé de maravilla en Salamanca y Tito´s era el lugar favorito de noche. Recuerdo que tenía cuatro pistas para bailar, cada una con un estilo de musica diferente, y cuando bajaba por la escalera (de cristal o plastico, no recuerdo) habían peces vivos, como un aquario.

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